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lunes, 5 de febrero de 2018

Nota de Prensa: Alertamos de un nuevo proyecto de granja intensiva de cerdos en Luzón

Ecologistas en Acción de Guadalajara alerta de un nuevo proyecto de cría intensiva de cerdos en la provincia. En este caso en el municipio de Luzón, promovido por un particular y con el beneplácito del Ayuntamiento quien cederá una parcela municipal y la recalificará.

Guadalajara, 2 de febrero de 2018

Ecologistas en Acción de Guadalajara ha presentado alegaciones a este proyecto, sometido a información pública de Evaluación Ambiental, y que como viene siendo habitual, es presentado por los promotores con grandes carencias, obviando información y los graves impactos que provocan las macro granjas porcinas.

El proyecto se pretende llevar a cabo dentro de la Red Natura 2000, en la Zona de Especial Conservación “Parameras de Maranchón, Hoz del Mesa y Aragoncillo”. Asimismo incumple la normativa regional de Evaluación de Impacto ambiental al no presentar ninguna alternativa al emplazamiento elegido. A pesar de la cantidad de parcelas públicas y privadas en el término municipal de Luzón, se afirma que sólo existe una opción, la propuesta por el promotor.
La parcela donde se instalaría la granja, en el plano de Catastro

Como impactos generales, la granja provocaría una sobreexplotación de los acuíferos que abastecen a los municipios circundantes y los contaminaría por nitratos; además, este tipo de instalaciones desprende fuertes olores y emite contaminantes como metano y amoniaco a la atmósfera.

Según el Estudio de Impacto Ambiental presentado por la promotora de la explotación, ésta no tiene garantizado el suministro necesario de agua para la explotación. De hecho, en el documento reconocen que éste se realizará mediante un pozo que no especifica si existe, si tiene concesión, y si cubrirá las necesidades sin mermar el caudal de manantiales o cauces públicos. El hipotético consumo sería de 7.280 m3/año.
 
La extracción mediante captación se realizaría sobre el acuífero Sigüenza-Maranchón y mermaría considerablemente el recurso hídrico en manantiales y puntos de abastecimiento de agua. Por poner un ejemplo la fuente más próxima, la del Hontete, se encuentra seca en la actualidad. La temporalidad que ahora sufre se podría convertir en permanencia. Lo mismo ocurre con el Río Tajuña y las fuentes que fluyen hacía él. Asimismo la cuenca de vertido en la que se pretende emplazar la explotación es la del río Blanco, un afluente del río Jalón; por tanto, la contaminación afectaría también a la comunidad vecina de Castilla y León, siendo Layna la población más afectada, y la comunidad de Aragón, que es por donde discurre el río Jalón. El impacto sobre la red hidrológica sería irreversible.

La explotación generaría 4.300 m3 de purines al año. Estos residuos, ricos en nitrógeno, son el principal problema que han tenido y tienen las explotaciones intensivas porcinas. Éstas suelen esparcir este subproducto por los campos de labor a modo de fertilizante, contribuyendo a contaminar los acuíferos con los nitratos no asimilados por los cultivos. En Teruel y Cataluña, donde proliferan las granjas porcinas, el 60 % de los manantiales superan los 50 microgramos de nitrógeno por litro de agua, convirtiéndose en aguas no potables.

 La macro explotación, además, generaría uno de los gases de efecto invernadero más potente, el metano: más de 9.000 kg al año. Asimismo produce uno de los principales causantes de la lluvia acida, el óxido de nitrógeno, con la generación de más de 40 kg al año. Otro contaminante que produce, especialmente dañino si llega a las aguas fluviales, es el amoníaco; la macro granja generaría mas de 5.000 kg de amoníaco al año.

El otro gran problema que provocan estas macro granjas intensivas de cría de cerdos, es la generación de malos olores que perjudicarían la calidad de vida de una gran comarca que vive, en buena parte, del turismo.

La fuerte oposición de los vecinos y el apoyo de las Plataformas contra las granjas de cerdos de Guadalajara ya ha conseguido parar los proyectos de Brihuega, Riofrío del Llano y Cincovillas, lo que demuestra que los ciudadanos no quieren este tipo de actividad. Y no es para menos, pues suponen la puntilla para el mundo rural, ya que afecta al desarrollo de otras actividades más sostenibles y limpias.

Por todos estos motivos, Ecologistas en Acción de Guadalajara pide a la Administración Regional que impida la ejecución de este proyecto y que modifique la legislación actual para evitar que Castilla-La Mancha sufra los graves problemas que ya sufren las comarcas catalanas, aragonesas o murcianas por este tipo de explotaciones.

Igualmente, esta asociación solicita que los ayuntamientos afectados y toda la población se oponga a este proyecto por los graves impactos ambientales y económicos que supondría su puesta en marcha.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Una macro granja porcina de 36.000 cabezas quiere instalarse en Brihuega.

Guadalajara, 14 de septiembre de 2016

El alto impacto ambiental de este nuevo proyecto de cría intensiva de cerdos amenaza los acuíferos de la zona y espacios protegidos por la Red Natura 2000.


Ecologistas en Acción de Guadalajara alerta de un nuevo proyecto de cría intensiva de cerdos en la provincia, que se une a los de Riofrío del Llano, de Querencia (Sigüenza) y Poveda de la Sierra además de los ya existentes en la provincia.

Se trata de la instalación de seis granjas en una gran finca en el término municipal de Brihuega, denominada El Casar de Montefrío, y que afectaría, al menos, a media docena de pueblos: Brihuega, Romancos, Yélamos de Arriba, Yélamos de Abajo, San Andrés del Rey y Budia.

De llevarse a cabo esta nueva macro granja para la cría de 36.000 cerdos, la calidad de vida en la zona se vería gravemente afectada. La granja provocaría una sobreexplotación de los acuíferos que abastecen a los municipios y los contaminaría por nitratos; además, este tipo de instalaciones desprende fuertes olores y emite contaminantes como metano y el amoniaco a la atmósfera.

Según el Estudio de Impacto Ambiental presentado por la promotora de la explotación, ésta necesitaría un consumo de agua de más de 120.000 metros cúbicos al año, lo cual agravaría las graves carencias de abastecimiento que sufren algunos de los municipios próximos.

Toda la zona afectada está incluida en la Orden de la Consejería de Agricultura del 10-02-2003 que la declara zona vulnerable por nitratos. La explotación generaría 258 toneladas de purines al año. Estos residuos, ricos en nitrógeno, son el principal problema que han tenido y tienen las explotaciones intensivas porcinas. Éstas suelen esparcir este subproducto por los campos de labor, contribuyendo a contaminar los acuíferos con nitratos. En Teruel y Cataluña, el 60 % de los manantiales superan los 50 microgramos de nitrógeno por litro de agua, convirtiéndolas en aguas no potables. Recordamos que en Brihuega ya se han superado esos niveles recientemente (1, 2): la instalación de esta macro granja sólo puede hacer más grave este problema.

La cuenca hidrográfica del Río Tajuña, cuyo tramo en esta zona está protegido por la Red Natura 2000, recibiría la escorrentía y filtración de todos los contaminantes procedentes de la explotación. En el caso de un posible accidente, todos los vertidos acabarían directamente en el río Tajuña o en sus afluentes.

La macro explotación, además, generaría uno de los gases de efecto invernadero más potente, el metano: más de 320.000 kg al año. Asimismo produce uno de los principales causantes de la lluvia acida, el óxido de nitrógeno, con la generación de más de 1.500 kg al año. Otro contaminante que produce, especialmente dañino si llega a las aguas fluviales, es el amoníaco; la macro granja generaría casi 200.000 kg de amoníaco al año. Hay que tener en cuenta que el Real Decreto 508/2007 determina que el límite de aviso a la población es de 10.000 kg de amoníaco al año: es evidente la repercusión que va a sufrir la salud y la calidad de vida de los vecinos afectados.

El otro gran problema que provocan estas macro granjas intensivas de cría de cerdos, es la generación de malos olores que perjudicarían la calidad de vida de una gran comarca que vive, en buena parte, del turismo.

Por todos estos motivos, Ecologistas en Acción de Guadalajara pide a la Administración Regional que impida la ejecución de este proyecto y que modifique la legislación actual para evitar que Castilla-La Mancha sufra los graves problemas que ya sufren las comarcas catalanas, aragonesas o murcianas por este tipo de explotaciones. Igualmente, esta asociación solicita que los Ayuntamientos afectados y toda la población se oponga a este proyecto por los graves impactos ambientales y económicos que supondría su puesta en marcha.

Más información: Alberto Mayor, Ecologistas en Acción de Guadalajara 659 155 339

(1) Bando del Ayuntamiento de Brihuega del 20 de julio de 2016 (http://brihuega.es/ayto/wp-content/uploads/2016/07/Bando-Analitica-del-Agua.pdf)
(2) Noticia en el diario Nueva Alcarria del 9 de septiembre de 2016 (http://nuevaalcarria.com/articulos/el-agua-de-la-comarca-de-brihuega-al-limite-de-contaminacion-por-nitratos)

jueves, 9 de junio de 2016

Dos macrogranjas porcinas se ciernen sobre dos municipios de la Sierra Norte de Guadalajara


Guadalajara, 9 de junio de 2016

 
Ecologistas en Acción de Guadalajara alerta de otros dos proyectos en la cabecera y afluentes del Río Salado, que podría generar un daño irreversible en este espacio protegido por la Red Natura 2000.

Si se llevan a cabo las explotaciones porcinas de Riofrío del Llano (1.590 cabezas) y Querencia, pedanía de Sigüenza (10.000 cabezas), sumadas a las que ya están en funcionamiento en Cincovillas y Valdelcubo y que aglutinan varios centenares de cabezas, se disparará el riesgo de contaminación de suelos y aguas subterráneas por nitratos de toda la cuenca del Salado, pudiendo provocar daños irreversibles en este Espacio Natural Protegido.

A pesar de este riesgo grave y evidente, el Gobierno Regional de Castilla-La Mancha parece estar obsesionado en apoyar y fomentar estas macroexplotaciones. Su actitud contrasta con la de otras comunidades autónomas como las de Cataluña, Aragón, Castilla y León o Murcia, donde se han extremado las restricciones sobre este tipo de instalaciones debido a los graves problemas ambientales que han generado en varias de sus comarcas.

Esos problemas no son sólo ambientales, sino que afectan de manera directa a la población puesto que los purines liberados por estas explotaciones pueden contaminar con nitratos las aguas superficiales y los acuíferos en los que los pueblos cercanos captan el agua para beber.

El purín es el estiércol licuado, pastoso o semilíquido, con fuerte olor amoniacal, resultado de la mezcla de las defecaciones, aguas de lavado y restos de piensos. Para manejarlo, las macro granjas porcinas utilizan sistemas de agua a presión que requieren grandes aportes de agua limpia; es decir, las macro granjas no sólo contaminan los acuíferos, sino que también compiten con los pueblos cercanos por el agua potable.
En este sentido, la OMS advierte de la peligrosidad de consumir agua que contenga más de 25 microgramos de nitratos por litro (µg/l). Sin embargo, la UE permite el consumo de aquellas aguas cuya concentración de nitratos no supere los 50 µg/l.

Los purines que emiten estas macrogranjas han provocado que en la comarca de Osona (Cataluña), donde existe una alta concentración de estas explotaciones, los análisis de manantiales hayan dado índices de nitratos por encima de los 400 µg/l.

Las nuevas instalaciones que se pretenden construir en Querencia y Riofrío del Llano podrían ser propiedad de los mataderos y fabricantes de piensos –auténticos lobbies del sector– o alquiladas, donde el ganadero aporta la granja, el agua, la mano de obra y la gestión de residuos, mientras que los propietarios de los animales –frecuentemente los mismos fabricantes de piensos– se encargan del transporte, les proporcionan la alimentación y los vacunan. La repercusion socieconomica y creación de puestos de trabajo para la zona será nula.

Los impactos que provocan este tipo de macro granjas intensivas de ganado porcino son muchos y variados, tanto económicos como sociales, sanitarios y ambientales.

Ecologistas en Acción ha solicitado reuniones con el Viceconsejero de Medio Ambiente en Toledo y con el Director Provincial de Agricultura, en Guadalajara,  para trasladar la preocupación de vecinos, ayuntamientos y hosteleros, y obtener información mas detallada de ambos proyectos.

Por todo ello, el próximo domingo 19 de junio, a partir de las 11 horas en Riofrío del LLano, se ha convocado a vecinos, ayuntamientos y comerciantes a una reunión informativa de la que podría salir la formación de una gran Plataforma comarcal contra este tipo de explotaciones intensivas.

viernes, 1 de abril de 2016

RIOFRÍO DEL LLANO CONTINÚA SU LUCHA CONTRA UNA GRANJA INTENSIVA DE CERDOS

Los vecinos de Riofrío del Llano y sus pedanías, Santamera y Cardeñosa, así como vecinos de Rebollosa de Jadraque y Santiuste, volvieron a reunirse durante la pasada Semana Santa pasada para valorar las acciones a seguir ante los distintos organismos, Consejería de Agricultura y Ganadería, Confederación Hidrográfica del Tajo y Enagás, para evitar la instalación en su término municipal de una granja de cría intensiva de cerdos.

La instalación que se pretende montar en Riofrío del Llano es de las llamadas de cría intensiva y los vecinos se oponen a ser la puerta de entrada en la zona para este tipo de ganadería que invade el territorio, dejando nulos beneficios. Lo que dejan son fuertes impactos medioambientales bien conocidos por otras sufridas poblaciones afectadas en comunidades como Castilla y León, Cataluña o Murcia. En este caso, afectará a un entorno natural muy bien conservado y a la Red Natura 2000 "Valle y Salinas del Río Salado"

El volumen de excrementos de un cerdo equivale al generado por tres humanos, con la diferencia que las deyecciones de los cerdos no se depuran, se dispersan por los campos, contaminando acuíferos por saturación de nitratos y otros componentes. Los vecinos de Riofrío del Llano son conscientes de que la necesidad de suministro de agua para este tipo de granja que se pretende instalar, que junto con la emisión de gases de efecto invernadero, al igual que el volumen de purines generados, avocará al pueblo a quedarse sin agua y sin aire limpio, con el abandono final de las casas en unos años, sólo para el beneficio del porquero y la integradora que tiene detrás.

Como se recoge en un artículo publicado en el diario TerceraInformación.es y con el que Riofrío del Llano está totalmente de acuerdo:

"Las empresas de integración porcina son los tentáculos de las compañías comercializadoras de cereales y piensos compuestos con el fin de asegurarse un mercado para sus productos y fomentan el modelo ganadero intensivo. Los edificios de las granjas suelen ser un proyecto modelo suministrado por la empresa integradora, ejecutados mediante elementos prefabricados de rápida edificación en los que la demanda de mano de obra local, en caso de necesitarla, es escasa y de muy corta duración. Los lechones para engorde son suministrados por la integradora al igual que los piensos y tratamientos de sanidad veterinaria. Una vez alcanzado el estado de madurez idóneo para el sacrificio, los ejemplares son recogidos y transportados por camiones de propiedad de la integradora al matadero o por empresas contratadas por estas. Es a partir de la recepción del animal vivo en el matadero, cuando el cerdo empieza a crear puestos de trabajo con el sacrificio, despiece envasado y transformación en productos elaborados.

Es en ese territorio donde se generan la mayor parte de las plusvalías que crean una trama económica y social por los fuertes beneficios obtenidos. En la lejana zona de crianza y engorde, sólo quedan los residuos con las consecuencias ya conocidas y como mucho un puesto de trabajo a media jornada, dado el proceso de automatización de las nuevas granjas." Por ello, Riofrío del Llano dice un "NO" alto y claro a este tipo de ganadería.

Riofrío del Llano, con el apoyo de Ecologistas en Acción Guadalajara, va a seguir luchando para no convertirse en la "lejana zona de crianza" donde sólo nos dejarán residuos y contaminación.

Fdo Asociación Vecinos y Ayuntamiento de Riofrío del Llano y pedanías.
Ecologistas en Acción de Guadalajara